el limbo

en algun lugar entre la cutre realidad que me rodea y la feliz ignorancia del que no se entera de nada, encontré un rincón pequeño y oscuro donde relajar la mente, plagado de animalitos de grandes ojos tristes, niñas que no te gustaría encontrar en un callejón oscuro, gente del circo de Fellini...
os invito a pasar por el espacio luvitien, la salita de tu abuela con los mejores gintonics de teruel, que acoje mi limbo particular hasta la primera semana de enero.